Rasgad los corazones, no las vestiduras.

-Joel 2: 13.

Es nostalgia. Es parar un poco en medio de todo lo urgente. Es escuchar, orar. La oración es buena para el alma. Aunque haya perdido la practica.

Hoy no fuí al rito. Pero esta noche lo hago, desde aquí, leyendo a Joel y uno de los salmos más bellos.

Si hay algo que admiro de la biblia, son los salmos. Som hermosos. Este es un fragmento del 51…

“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.

Señor, abre mis labios, Y publicará mi boca tu alabanza.

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.”

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