Arrojados a este mar.

Arrojados a este mar tan turbio y tan hondo, jamás pondremos pie en tierra firme. En su vaivén los flujos y reflujos nos zarandean sin cesar y nos abisman con estrago. Flotamos entre dos aguas a merced de las olas. Chocamos unos contra otros y naufragamos a veces. Tememos siempre a este mar tempestuoso, sujeto a todas las tormentas. Para sus navegantes el único puerto seguro es la muerte. 

-Séneca. Consoloación a Lucilio. 
Increíble, hace 10 minutos que ví una imagen en twitter que me estremeció el alma, me sentí desconsolada y mi corazón muy triste, abrí mi libro que saqué hoy de la biblioteca. Que fortuna lo que hace la literatura. Sigo desconsolada. Pero al menos? Consolada. 

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