Día 14.

A veces, uno no encuentra el porqué de las cosas. O de lo que siente, para bien o para mal. A veces simplemente estás ahí, con dolores físicos, de cabeza, de espalda, sobre los hombros, se te salen las lágrimas de la nada o simplemente, estás siempre en un estado de tristeza o depresión. Yo creía que todo esto me lo causaba yo misma, a través de mi mente, de mis *malas decisiones* en tiempos y momentos y opté por darle su parte de responsabilidad al destino.

Pero después, un día que estaba muy deprimida, leí algo que me sirvió de verdad. Crean o no crean en el asunto de la energía, esto tiene lógica: dice el texto que me encontré, que cuando uno se relaciona con personas a lo largo de su vida, uno establece conexiones de energía con ellas. Tus padres, tus amigos, tus compañeros de trabajo, tu pareja, etc. Estas conexiones, tienen lógica a raíz de que cuando intercambia emociones intensas, actividades que se repiten sistemáticamente, encuentros intelectuales o bien intimidad, esos lazos están ahí, funcionando como canales de alimentación bidireccionales, donde no sólo la energía de uno va hacia ellos, sino que nosotros recibimos también lo del otro lado.

Cuando uno es sensible a este tipo de cosas, puede estar más consciente sobre estos canales. Por más surreal que suene, y haya gente leyéndome y burlándose de esto, para mí tiene lógica. Si tu vives con una persona momentos específicos, que causen detonaciones en tus neuronas y hormonas, si el cerebro reacciona con electricidad… porqué no pensar que estar conectados con personas a través de lazos energéticos tiene algo de verdad. Bueno. Hay diferentes propuestas allá afuera que lo invitan a uno a poder curar esos lazos.

Una de las técnicas que leí era sobre la visualización de devolver energía con quién desees sanar algún pasado o presente y esa forma iba sobre el reconocimiento de la otra persona como un ser de luz y de bendiciones, pero con el cual había que cortar esos lazos y decir: te devuelvo tu energía y no permito que te enganches a mi de nuevo. Te bendigo.

Obviamente, si estoy consciente de que todo está en nuestra mente y en nuestro sistema nervioso, si yo perdiera la memoria en este momento, no tendría con quienes intentar cortar lazos energéticos. Claro que entiendo el punto de la ciencia. Y de todas maneras,  entonces, he decidido intentar hacer el ejercicio. Durante 14 días, que es el tiempo que dice el texto que tarda el inconsciente en procesar dicha meditación.

Díganme lo que quieran, ríanse, táchenme de fanática, lo que quieran. No me importa. Desde el día 1 sentí el resultado y mis dolores físicos se fueron. Cada noche, al registrar mi día en Twitter, me acostaba para dormir y pensaba en todas las personas con las que necesitaba cortar lazos. El texto también decía que había unos lazos en especial que no se podían cortar y que uno vive con eso toda la vida. Yo prefiero pensar que si se puede.

Tiene lógica, piénsenlo. Al intercambiar vida con otras personas, podemos recibir también la energía de esas personas, a veces, esa energía no corresponde con lo que debiera ser en términos de sintonía y timing. 

La intimidad, en especial, genera lazos muy fuertes. Así que hay que decidir bien, a quién uno le abre sus canales energéticos. Cada quien con su energía, cada quien con su vida. Y es todo lo que tengo que decir al respecto.

Chakras para principiantes aquí. 

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