Mujeres y hombres ¨de mundo¨ : La cultura como la mejor tarjeta de presentación. @Genteynegocios_

Comparto mi primera colaboración en Gente y Negocios para la Sección de Arte y cultura. Lee la publicación original dando click aquí en la Revista. 

Una vez alguien me dijo que me hacía falta más mundo.

Por lo general, usamos esa frase para referirnos a la falta de cultura, armas para la vida o conocimientos generales de una persona o bien, para denotar su alto nivel de sabiduría, ya sea por educación o por vagancia.

En el mundo de los negocios las personas que se mueven en dicho terreno están mucho más expuestas que otras frente a modales, hábitos, maneras, formas y temas de conversación que pueden ganarles tratos sumamente valiosos o bien, dejarlos en la lona y fuera de la jugada. A este fenómeno lo conocemos como el clásico: ¨tener o no tener mundo¨.

Mi abuela decía que uno siempre tenía que saludar de buena gana, comer con la boca cerrada, no renegar frente a la gente, pararse derecha y andar siempre arreglada… mi abuela también se servía religiosamente una cerveza a la hora de la comida, le gustaban los taka-takas y hacía unas deliciosas salsas picosas incomparables.

En diversas discusiones que he tenido con diferentes personas del ámbito cultural sobre a qué nos referimos cuando hablamos de ser culto (o tener mundo) hemos llegado a la conclusión de que hoy más que nunca, la cultura lo es todo: lo que comes, la película que ves, la ropa que eliges, la música que pones cuando vas en el carro, tu nivel de tolerancia ante ciertos temas, entre otros elementos interesantes de conducta derivados obviamente de una identidad resultado de una colectividad, del lugar donde vives y de los recursos disponibles que tengas para ampliar tu visión del mundo.

Detengámonos especialmente en lo siguiente: la conducta y los recursos disponibles para ampliar la visión personal del mundo. He conocido personas sumamente insoportables con un gran bagaje cultural, que han viajado por todos lados, que han probado muchos tipos de vinos, saben de memoria óperas y compositores, hablan cinco idiomas y no me han faltado ganas de cerrarles la puerta en su cara. Por otro lado, he tenido conversaciones sumamente interesantes con gente sencilla, que sin haber terminado algún grado de primaria su sabiduría de vida es impresionante y su personalidad, electrizante.

Entonces… ¿cuál es el factor decisivo que define si tenemos o no mundo?

Las posibles respuestas las iremos conversando en mis siguientes columnas aquí y por supuesto están invitados a seguir de forma frecuente mi blog donde pueden encontrar notas extras sobre las columnas que publico, reseñas, recomendaciones y visitas que pueden resultar de su interés. Me gustaría hacer un comentario muy personal respecto a este tema en el aspecto específico sobre el buen gusto (que por lo general se asocia con las manifestaciones artísticas o como sinónimo de gente de mundo): yo creo que el buen gusto se construye. No es algo que mágicamente llega a tí. Es una cuestión de disciplina. La buena literatura se aprecia a fuerza de leer, leer y leer y lo mismo pasa con las demás expresiones del arte. Siempre me han intrigado las personas que argumentan que la apreciación del arte y la cultura dependen de los estados de ánimo o preferencias personales. Yo pienso que ser culto es algo en lo que se invierte tiempo, esfuerzo y recursos. Es algo que se decide, así como un proyecto o una inversion: hay que trabajarlo. Ustedes tienen la elección de adquirir esa ventaja competitiva, ponerla en sus prioridades, darle cronograma y punto de equilibrio. En quince años de experiencia desde la gestión cultural, me queda claro que la estrategia es la clave que define estos casos. Los invito a que seamos estratégicos: configuremos nuestro perfil cultural. Tomemos la decisión de vivir en un mundo a nuestro favor, para nuestra calidad de vida y la de los demás.

Agradezco la invitación de mi estimado Javier Ojeda por abrirme las puertas de Gente y Negocios para conectarme con ustedes en este espacio, en este momento. Siempre me emociona el poder compartir con nuevas audiencias y conversar sobre temas relacionados con recomendaciones sobre arte, agenda cultural general, estilo de vida y diversas propuestas que pueden enriquecer nuestra actitud ante un mundo que sin duda, está hiperconectado con la diversidad, la creatividad y las expresiones a través de eso que llamamos cultura.

Y el video a continuación lo pongo porque me gustó el estilo… una disculpa por que sea de la familia Trump.

 

 

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