La noche que no es a tu lado, no es noche.

El vacío

entre tu espalda

y la mía

se deshace

desde mi empeine

hasta tu vientre.

 

El espacio

entre tus labios

y mis hombros

se deshace

desde tus manos

hasta mis muslos.

 

La noche lejos de tí

no es noche

y el vacío

y el espacio

queman.

 

La noche que no es a tu lado

no es noche

y tu vientre

y mis hombros

se cantan

pequeñas notas de lejanía.

 

La noche es hoy

era hoy

y es la madrugada

era esta la madrugada

y es la tarde…

esta tarde.

 

Contigo

la noche es a las 9,

a las 3, las 5, las 2, las 7…

Contigo son todas las horas.

 

La noche lejos de tí

resguarda mis besos,

que son tuyos

entre el vacío

de mi espalda y la tuya,

entre el espacio

de tus labios y mis hombros,

de mi empeine y tu vientre.

 

La noche que no es a tu lado

no es noche.

Y que no te lo diga

no quiere decir

que no ensaye

todas las noches

el vacío,

el espacio

que se deshace

entre tus cejas, tu boca, tus labios

y la mitad de mi alma.

 

Bark Scar, fotografía.
Ethel Cooke.
verano 2016

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