Erika Tamaura

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Magdalena de Kino, parte II.

La última vez que visité Magdalena de Kino, mi abuela Lola vivía y yo era una niña. Yo me sentaba en los portales mientras ella recorría de rodillas el camino que va desde el atrio hasta el templo, para luego ir a donde estaba él, San Francisco… había que  levantarlo y ahí se cumplía “la manda” al santo. Yo recuerdo haberlo levantado de niña. El miércoles entré al lugar como quién entra a cualquier parte. Sin temor, sin pena. Solo hice una pequeña pausa para intentar recordar a mi abuela. Solo eso. Nada más. Entonces lo tomé con mi mano derecha y sentí el peso de la madera. Lo intenté una segunda vez. Estaba pesado para mí, así que lo intenté una tercera vez usando mis dos manos en su cabeza y sosteniendo el aliento para elevarlo solo un poco. Salí, fuimos a caminar y quise regresar. Traía un sentimiento…

Magdalena de Kino, parte I.

“Cuando dices: palabras ¿qué espacio estás cerrando?, cuando piensas: despacio, ya llegarás ¿adónde?: cuando en tono de sombra alguien murmura lejos: ardes amurallada, eso tan sólo oyes. Y no de qué está hecho ese capullo helado que se te va tejiendo, augur exacto de electricidades, buen conductor y amargo.” -Ida Vitale, “Capullo”, Procura de lo imposible.

The Phantom of the Opera, Majestic Theatre, Broadway.

Say you love me every waking moment, turn my head with talk of summertime. Say you need me with you now and always; promise me that all you say is true, That’s all I ask of you. …Say you’ll share with me one love, one lifetime… Anywhere you go, let me go to. Love me, that’s all I ask of you. (They kiss). “All I ask of you” -Phantom of the Opera.  https://vimeo.com/315578678 https://vimeo.com/315582004 https://www.youtube.com/watch?v=SJ_TvjFu1DA https://open.spotify.com/track/6wSdXgxZzVaS70I6181gaN?si=9i5GzWPxQ7WX6pdudhziqg

The New York Times.

En el lobby, se escuchaban sonidos de teclas. O habrá sido mi mente que imaginaba que así sucedía. Lo que sea que fuera, la experiencia aceleró mi corazón. Guardo el ejemplar del día como un trofeo. Para algunos será un papel. Para mí es oro puro. https://www.nytimes.com https://www.youtube.com/watch?v=rrMXisHoNcU https://www.youtube.com/watch?v=KJbwW41Cwgw IMG_0237

Un Hogar.

“Está muy de moda el -aprender a soltar-, pero se nos olvida el -sostener-, -reparar-, -cuidar-, -amar- y -no salir huyendo-“. -Fer Herrera. Durante varios años guardé en mis tableros de Pinterest, frases alusivas al hogar. A la familia. A la vida en pareja. Al hecho de ser madre. Al asunto de los hijos. Eran frases como: “En este hogar cometemos errores y pedimos perdón” y cosas de esas. Ustedes saben de cuáles. Bueno, fue hasta hace muy poco que comprendí el verdadero significado de esas frases y también una breve iluminación de lo que significa un hogar. En mi tablero de Pinterest también guardaba imágenes de cómo quería decorar mi casa y desde que era niña, soñaba con un plan de vida que incluía cosas perfectas al modo de lo que dicta la sociedad y Walt Disney. Fue hasta hace unas pocas semanas que entendí lo lejos que había…

Astrid Bayliss Salon

No me gusta peinarme. No sé porqué. Nunca fui la niña que anduvo con moños y peinados lindos de chiquita. Más bien mi mamá me cortaba el cabello siempre. Así que mi look siempre fue de cabello corto en melenita. Después, me dejé crecer el cabello y mi mamá me dijo que me hiciera permanente para que se me viera “acomodado” siempre. No recuerdo cuándo, pero alguna vez escuché a Giselle que iba a arreglarse su cabello con Astrid. Yo veía el cabello de Giselle y me encantaba. Comencé a ir con ella y por alguna razón, las personas que me recuerdan en mi época universitaria, lo primero que recuerda es mi cabello. Después tuve una crisis personal que duró varios años y mi cabello era lo último que llegué a cuidar. Un día, después de salir casi arrastrándome de esa época tan difícil, me armé de valor y toqué…

Deja que la luz entre.

Toma un sorbo de aire, uno profundo, lleno de decisión y camina sin mirar a ningún otro lado que no sea hacia el frente. Siente el temor, las dudas, la inseguridad, la debilidad y la imperfección en cada uno de tus huesos y conviérteles en energía pura. En oxígeno. En combustible. En fuego. Observa fijamente eso que dicen es amor y no le apartes la mirada. No importa cuántas veces se transfigure (y en qué se transfigure) es amor. Lo sabrás porque habrás intentado absolutamente todo para hundirlo, ahogarlo, evadirlo… liberarlo… y al final, como una cita eterna, siempre sucederá y renacerá las veces que sean necesarias. Cierra los ojos y abre la mente. Deja de apretar los dientes. Relaja tu mandíbula. Sigue respirando. Concéntrate y que tu voz sea firme. No titubees. Enfócate en el camino. Supera los obstáculos. Uno a uno. Llega. Lógralo. Abre la puerta y entra.…

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