Ejercicios

Dulces dieciséis.

“Había una vez un error, tan ridículo tan pequeño que nadie lo habría advertido (…) Todo cuanto inventó no era ni tan ridículo ni tan pequeño, pero desde luego era un error. Acaso podría ser de otro modo.” -V. Popa   Detrás de tu espalda perfecta yo sentada floreciendo mi corazón palpitando como un puño resonando como golpe en una puerta de metal grave seco eléctrico un relámpago un temblor un corazón enamorado mi corazón mi temblor mi puerta. Mi obsesión fingida de ilusión porque las niñas no deben sentir deseo fingida de inocencia con mis ganas contenidas y mi respiración cerca de tus labios, abierta, a merced suplicante, interrumpida. Existen cosas que no deberían sucederle nunca a ninguna adolescente por ejemplo, un amor platónico con espalda perfecta mirada perfecta olor perfecto sonrisa perfecta. No, esas cosas no deberían suceder a menos que fuese una historia…

La luz de la lámpara en la mesa de noche.

De tu piel se desprende la luz que se apaga Y que volvemos a encender para observarnos mientras conversamos pequeñas frases que se entrecortan entre tu oído y el mío. De tu piel se desprenden mis besos que tropiezan en tu mejilla hasta tu cuello, mientras mis brazos se extienden elevando mi espalda para que camines por mis hombros, mis rodillas y mis dedos. De tu piel se desprende la mía, sin pausas, sin tregua, sin miedo; ocupando los espacios libres por la prisa, las breves luces y tus huesos. Tus huesos que me separan de ti y me alejan de tus venas como un muelle que solo me deja besar tus hombros mientras encallas en mi cabello y mis rodillas. Por las noches que no te tengo mi piel se repite en la tuya, paso por paso, en trazos que ensayo, de nuevo, interminablemente cada…

Debajo de la luna.

Debajo de la luna una promesa, con palabras que no se dicen, tropezadas de ansias, vertidas una hora antes del amanecer, como si fuera importante la hora, la cita, la geografía y la gravedad. La luna estaba menguante, con la luz solo en su parte izquierda, encontrando al oeste, el sol. Dicen que en luna menguante hay que romper ataduras, que la claridad disminuye, y que hay que limpiar y purificar. Dicen que en luna gibosa, es tiempo para terminar todo aquello que no deseas continuar sin hacer daño a nada, ni a nadie. Tiempo para arreglar conflictos y tiempo para curar. Lo que no se dice, se traspasa en suspiros, en aromas, en pupilas, en abrazos que van colocando el candado y que mis dedos terminan por cerrar por voluntad propia, sin agonía, incluso feliz. Por libre albedrío es que coloco la llave cerca de tu oído con un…

Hasta entonces.

Breves pulsos que respiran sorbos de vida en el vacío, en el abismo de las horas empaquetados en pequeños días, en pequeñas playas con breves mareas que bajan hacia tu empeine para besarlo, bendecirlo y besarlo otra vez, hasta que tus pasos anuncien que estás aquí, de dónde nunca te has ido y en dónde nunca existirá mi olvido. Breves sorbos, breve aliento y breves frases que no decimos para acortar la vida y traernos hacia momentos permitidos únicamente por las noches que no se cuentan, pero que se tejen como cuentas sobre un hilo que llevo en mis venas en señal de pertenencia y de posesión. No puedo moverme. El hilo, las cuentas, mi pulso… todo me sujeta hacia tí y hacia los breves alientos que me dan de beber para no morir mientras aguardo la hora que te acerques y me llenes de oxígeno con tu boca en…

Taller de museografía con @Natchio

El pasado 12 y 13 de octubre, tuvimos una capacitación con nuestro estimado Ignacio Castillo Arvayo, para todos: Natchío. El anfitrión fue el Museo de los Yaquis y la energía era muy buena, había responsables de los museos de Kino, de Álamos, de Huatabampo, en fin, éramos varios y pienso que a todos nos dejó una inquietud muy importante, necesitamos apretar un poco más en la profesionalización de la gestión del arte visual. Gracias por tu tiempo y tu vibra Natchío! Van algunos apuntes interesantes: “La Museografía, incluye todo lo relacionado con las instalaciones técnicas, requerimientos funcionales, requerimientos espaciales, circulación, almacenamiento, medidas de seguridad y la conservación del material exhibido. La esencia de la museografía es analizar la estética de cómo han de ser los objetos a exhibir en sus diferentes disciplinas y la transmisión del mensaje e información. Cada exposición es un ensayo donde se precisa la misión y…

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