Seneca

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Arrojados a este mar.

“Arrojados a este mar tan turbio y tan hondo, jamás pondremos pie en tierra firme. En su vaivén los flujos y reflujos nos zarandean sin cesar y nos abisman con estrago. Flotamos entre dos aguas a merced de las olas. Chocamos unos contra otros y naufragamos a veces. Tememos siempre a este mar tempestuoso, sujeto a todas las tormentas. Para sus navegantes el único puerto seguro es la muerte.” -Séneca. Consoloación a Lucilio. Libro: “Como la lluvia” de José Emilio Pacheco

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