Ejercicios de escritura

La noche que no es a tu lado, no es noche.

El vacío entre tu espalda y la mía se deshace desde mi empeine hasta tu vientre. El espacio entre tus labios y mis hombros se deshace desde tus manos hasta mis muslos. La noche lejos de tí no es noche y el vacío y el espacio queman. La noche que no es a tu lado no es noche y tu vientre y mis hombros se cantan pequeñas notas de lejanía. La noche es hoy era hoy y es la madrugada era esta la madrugada y es la tarde… esta tarde. Contigo la noche es a las 9, a las 3, las 5, las 2, las 7… Contigo son todas las horas. La noche lejos de tí resguarda mis besos, que son tuyos entre el vacío de mi espalda y la tuya, entre el espacio de tus labios y mis hombros, de mi empeine y…

Invocaciones.

Ejercicios de escritura personales.  A veces, en la noche, me visita lo que hay. A veces, cuando cierro mis ojos es cuando más claro puedo ver y escuchar, a veces hasta puedo tocar. Existe esta dulce cadena, existe un suave yugo que oprime, que abraza, que desangra. Existe. Me he rendido decenas de veces ante lo que ha desgarrado mi fe una y otra vez, y otra. Me he rendido tiempos enteros y lo he intentado todo: desintoxicación, flagelación, indiferencia, aceptación, martirio, complicidad, olvido… todo lo he hecho, todo lo he seguido al pie de la letra, cada instrucción la he cumplido pero no hay ningún escape que funcione. Lo he hecho todo. Lo he perseguido todo. Lo he dejado todo, y las horas de la noche me dicen al oído como una oraciòn que no hay forma de liberación. No la hay. Por Dios y su libre albedrío que…

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