De lunas nuevas, paralelismos y adivinaciones.

Nokta, Hablemos de Cultura es una columna cultural semanal y se publica todos los domingos en Tribuna del Yaqui.

Recientemente habrán visto mi obsesión con la astrología. Todo empezó por mi amiga Marcela Mexía en un café en algún momento del año pasado que me dijo: “mana, ya sé porque nos fue como nos fue estos tres años, Saturno estaba en Sagitario”. Ambas somos Sagitario. Y cómo yo soy medio obsesiva, empecé a leer sobre el tema pero esa historia se las cuento en esta otra entrada. Ahorita lo que quiero que sepan es que el martes hay luna nueva en Tauro con Urano. Y amigos, mi zona Tauro en mi carta astral es la del karma.

A ver: soy una mujer que vive en el futuro. Cuando uno elabora una agenda cultural siempre está viviendo en el futuro. Para armar el plan, hay que decidir una fecha y configurar los acontecimientos: que sean un día que la gente pueda ir, que la hora sea acertada, que el clima sea favorable, que se contraten los servicios con tiempo, que se realice la difusión con bastante margen, que si es al aire libre, que si cerrado, que si quién viene, que si cual es el programa, etc. Al final, uno diseña, programa y hace que las cosas sucedan.

Adivinar el futuro ha sido parte de mi rutina laboral dónde para lograr algo hay que diseñarlo y ensayarlo. La improvisación se le deja a los artistas en el escenario si es que así lo deciden. Una como administradora, hace la chamba antes del evento, para que éste suceda y por lo general, sirve mucho hacer simulacros sobre cómo deseamos que sucedan las cosas. Las contingencias son parte del ensayo también. Estar prevenidos siempre será parte del plan.

Dicen que las lunas nuevas abren paquetes de energía para trabajarse durante seis meses y ésta, abre todo lo relacionado con energía de sustentabilidad, seguridad, sembrar, el valor propio, los valores y nuestra nueva concepción de lo que significa la palabra: “valor”, entre otras cosas.

Esto de mi obsesión astrológica va más allá de creer ciegamente en las alineaciones de los planetas, (cuerpos que no emiten luz propia y según el latín: “vagabundos errantes”). Va hacia la certeza. La certeza de saber que si no tengo dinero en mi cuenta es mi responsabilidad, no de los astros; que si logro realizar un proyecto exitosamente, es consecuencia de mi disciplina, no de las estrellas; sin embargo, tengo un collar de ámbar que puse a cargar en agua con aceite de sándalo en la luna llena de leo (tengo mi nodo norte ahí) en enero y que uso como amuleto, porque nunca está de más un mapa que nos ayude a elegir entre un camino o el otro. Les deseo un excelente fin de semana. Feliz nueva era a todos.

He hecho unos tableros muy monos de Pinterest inspirados en el tema. Click aquí.

Baja esta aplicación para estar al pendiente de las fases de la luna:

Y acá una playlist que voy copiando de Mía Astral para el Blackmooning mood:

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