José Emilio Pacheco

4 Post Regresar al Inicio

La poesía no es cursi.

Por qué me gusta la poesía? No tiene nada que ver con lo cursi (aún si yo sí lo soy). Para iniciar, creo que la poesía se encuentra incomprendida. La han endulzado y caricaturizado como a las piezas clásicas que ponían en los dibujos animados de Bugs Bunny. Esas que cuando uno escucha a Mozart te imaginas al conejo corriendo. Igual en este caso. Uno dice poesía y piensan que son cursilerías. Pues no, la poesía no es caricatura. Tampoco son las tarjetas que le pones a las paletas de corazón que se regalan baratamente en San Valentín. Tampoco las frases que uno pone en Facebook. La poesía es el pulso de la vida de aquellos a quienes la luz y el polvo nos hacen estornudar cuando salimos de casa para ir a trabajar o a algún lado. La poesía es todo, menos algo cursi. Yo soy muy mala para…

TARDE O TEMPRANO…#Feliz2016

Todos buscamos algo. El amor, la salud, el bienestar, la abundancia, la plenitud… compañía. En esta semana he estado leyendo demasiados cuadros con frases motivacionales en Facebook y Pinterest. La energía positiva anda en el aire. Todos buscamos algo. Yo dejé mi libro de recopilación de poemas de José Emilio Pacheco en Houston el verano pasado buscando volver ahí. Sin embargo, no fuí yo la que regresó a Houston, fué el libro quien volvió a mí en otro contexto muy diferente y con un mensaje clarísimo. La vida se ríe un poco de nosotros cuandole contamos nuestros planes. ¿Le ha pasado a usted? ¿Ha hecho planes que no han funcionado aún cuando ha dejado toda su energía, fe y corazón en ellos? Todos buscamos que nuestros planes funcionen. Todos proyectamos hacia el futuro, todos tenemos propósitos, expectativas, ilusiones, deberes, pendientes. Todos buscamos algo. “Tarde o Temprano” es un libro que…

La ambición de Emilio… Adiós, poeta.

Nokta, Columna cultural semanal para Tribuna del Yaqui, Sección Acentos. Sus cenizas se confunden con el mar de Veracruz. No se sabe si es la marea o el pulso del poeta. Bienaventurada la arena que se bebe a Emilio con cada ola. Él decía que su locura y ambición eran “escribir bien”. Cuando le dieron el premio cervantes, acuñó la maravillosa frase de “La lengua en la que nací constituye mi única riqueza” y sobre aquello que se andaba diciendo en España de que él era uno de los mejores poetas latinoamericanos reviró: “Pero si ni siquiera soy uno de los mejores de mi barrio. ¿No ven que soy vecino de Juan Gelman?”. La obra de José Emilio Pacheco descansa entre novelas, poemarios, traducciones y textos periodísticos, pero como todos coinciden, Emilio era, sobre todo, un poeta, de esos sin vanidad que hablaba de las cosas sencillas y hacía creer…

Arrojados a este mar.

“Arrojados a este mar tan turbio y tan hondo, jamás pondremos pie en tierra firme. En su vaivén los flujos y reflujos nos zarandean sin cesar y nos abisman con estrago. Flotamos entre dos aguas a merced de las olas. Chocamos unos contra otros y naufragamos a veces. Tememos siempre a este mar tempestuoso, sujeto a todas las tormentas. Para sus navegantes el único puerto seguro es la muerte.” -Séneca. Consoloación a Lucilio. Libro: “Como la lluvia” de José Emilio Pacheco

Navegar