REFRACCIÓN es un una columna sobre periodismo, cultura y atardeceres en Sonora, se publica todos los jueves en Proyecto Puente.  

Dejemos a los amantes y a esas imaginaciones ardientes, a esas extravagantes fantasías que van más allá de lo que la razón puede percibir. 

-Shakespeare. Sueño de una noche de verano. 

 

Estos últimos días han ido lentos para mí. Sumamente lentos. 

Mi explicación es que la tierra se mueve más lentamente durante el verano. De hecho la palabra solsticio proviene del latín “permanecer quieto”. Otra cosa que sucede es que los días duran lo mismo que las noches… y viceversa.

El tiempo es lo único que salva a la cordura en los días apurados que vivimos. Y con el cambio de horario, los días brillosos que no se acaban pronto y la noche que se altera estoy experimentando un poco de ansiedad rara…. 

Al parecer tengo un tipo de transtorno afectivo estacional, lo cual junto con la alteración de mis ritmos circadianos (ritmos biológicos por el cambio) me están jugando una pasada extraña, ya que en efecto, esta temporada tiene en el ambiente movimientos y cambios no solo de temperatura si no de horizontes. Y eso me tiene desesperada. 

Estuve leyendo sobre los ciclos cardianos, (un buen título para un libro) los cuales nos permiten sincronizarnos con los ritmos ambientales, por ejemplo con la luz y la temperatura, los cuales poseen por lo general un valor de periodo entre 20 y 28 horas. Estos ritmos se desorganizan bajo ciertas condiciones ambientales como la luz brillante… Aprovechemos y veamos un video sobre lentes de sol. 

Sumémosle todas las cosas externas que han estado pasando: leyes, sindicatos, discusiones… parece que el asunto no avanza. Pocas veces me sucede, de sentirme en un estado de tanta lentitud que me alerta…. Por lo general yo soy fan de lo lento, me gusta que las cosas se cocinen a fuego lento, me gusta esperar (por lo general), y creo en los procesos y en las fases, creo en la planeación estratégica y confío en los calendarios. De verdad. Soy fan de subrayar en amarillo las fechas y esperar, mientras hago mi trabajo de gestión. Pero esto, esto me está volviendo loca. 
Por supuesto que también mi temporada de reajuste personal tiene mucho que ver, y si alguien que lee en este momento está sintiendo la depresión de verano, no se sientan solos. Ya somos dos al menos. Es completamente normal. Yo creo que por eso nos dan vacaciones en verano para que poder ajustarnos. Por primera vez en tres años, tomaré unas vacaciones diferentes. Veremos que resulta y a que se sienten. 

El sol alcanza su máxima declinación al norte (+23º 27´), sale más temprano y se oculta más tarde. También, algo circunstancial que ocurre en verano: el día del afelio, que es cuando el sol y la tierra están más alejados entre sí a lo largo del año. Por eso nos sentimos lentos, y por eso nos deprimimos algunos… por la lejanía. 

 I got the s-s-s-summertime sadness…

Oh, oh, oh,oh. 

Think I´ll miss your forever. 


Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *