Sonora

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Magdalena de Kino, parte II.

La última vez que visité Magdalena de Kino, mi abuela Lola vivía y yo era una niña. Yo me sentaba en los portales mientras ella recorría de rodillas el camino que va desde el atrio hasta el templo, para luego ir a donde estaba él, San Francisco… había que  levantarlo y ahí se cumplía “la manda” al santo. Yo recuerdo haberlo levantado de niña. El miércoles entré al lugar como quién entra a cualquier parte. Sin temor, sin pena. Solo hice una pequeña pausa para intentar recordar a mi abuela. Solo eso. Nada más. Entonces lo tomé con mi mano derecha y sentí el peso de la madera. Lo intenté una segunda vez. Estaba pesado para mí, así que lo intenté una tercera vez usando mis dos manos en su cabeza y sosteniendo el aliento para elevarlo solo un poco. Salí, fuimos a caminar y quise regresar. Traía un sentimiento…

Magdalena de Kino, parte I.

“Cuando dices: palabras ¿qué espacio estás cerrando?, cuando piensas: despacio, ya llegarás ¿adónde?: cuando en tono de sombra alguien murmura lejos: ardes amurallada, eso tan sólo oyes. Y no de qué está hecho ese capullo helado que se te va tejiendo, augur exacto de electricidades, buen conductor y amargo.” -Ida Vitale, “Capullo”, Procura de lo imposible.

Astrid Bayliss Salon

No me gusta peinarme. No sé porqué. Nunca fui la niña que anduvo con moños y peinados lindos de chiquita. Más bien mi mamá me cortaba el cabello siempre. Así que mi look siempre fue de cabello corto en melenita. Después, me dejé crecer el cabello y mi mamá me dijo que me hiciera permanente para que se me viera “acomodado” siempre. No recuerdo cuándo, pero alguna vez escuché a Giselle que iba a arreglarse su cabello con Astrid. Yo veía el cabello de Giselle y me encantaba. Comencé a ir con ella y por alguna razón, las personas que me recuerdan en mi época universitaria, lo primero que recuerda es mi cabello. Después tuve una crisis personal que duró varios años y mi cabello era lo último que llegué a cuidar. Un día, después de salir casi arrastrándome de esa época tan difícil, me armé de valor y toqué…

Tulipanes

“Altas, en el poco cielo de la calle, juegan dos mariposas amarillas, crean sobre el seriado semáforo un imprevisto espacio, luz libre hacia lo alto, luz que nadie ha mirado, a nada obliga. Proponen la distracción terrestre, llaman hacia un paraje —¿paralogismo o paraíso?— donde sin duda volveríamos a merecer un cielo, mariposas.” -Mariposas Ida Vitale Mis tulipanes, de diciembre a enero de 2017. Hay que ponerles hielo en la tierra para que estén frescos y en temperatura. Luego puedes guardar la raíz y congelarla para usarla después.

Mano Negra Tattoo Studio

“Expectantes palabras, fabulosas en sí, promesas de sentidos posibles, airosas, aéreas, airadas, ariadnas. Un breve error las vuelve ornamentales. Su indescriptible exactitud nos borra.” -La Palabra. Ida Vitale https://www.instagram.com/p/BjnTd8iHeY8/ Sigue las cuentas de los artistas del studio: https://www.instagram.com/p/Bnmk5BDHjy3/ https://www.instagram.com/p/BhYUaTBnDwy/

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